viernes, 4 de junio de 2010

Seguridad Comparada.

Mucho se habla de la necesidad de reforzar a la Policía para mejorar su eficacia frente al delito; la mayoría de personas asocia seguridad a una mayor cantidad de policías y vehículos patrulleros. Otros consideran que hay que mejorar su logística y armamento, también se dice que el Código Procesal Penal es despenalizador, que los policías capturan a los delincuentes y éstos salen en libertad; muy pocos opinan por un cambio actitudinal de los efectivos policiales para prevenir el delito. En la experiencia comparada de los organismos policiales de países cercanos al nuestro han considerado importante el cambio actitudinal para intervenir con mayor eficacia frente a la criminalidad urbana, y evitar que el delito se cometa (o reducirlo significativamente) incorporando a sus sistemas organizativos unidades de Policía Comunitaria.
En este sentido, un referente importante es Colombia, donde la policía ha creado una Dirección de Seguridad Ciudadana para velar por la seguridad urbana con 15,000 policías comunitarios dedicados a la prevención proactiva del delito; recientemente el presidente Uribe ha manifestado que de esta forma se ha logrado reducir los delitos en un 7%. En Ecuador, a partir del 2004 se inicia la ejecución de un plan de modernización policial, que incluyó el funcionamiento del Programa Policía Comunitaria, impulsado desde el gobierno y con la finalidad de mejorar las políticas publicas en el ámbito de la seguridad.
La Policía Nacional de Bolivia, en la necesidad de llegar a los barrios y zonas más alejadas antes de que el delito llegue a ellos, inicia el 2004 sus primeras experiencias de Policía Comunitaria y al año siguiente emprende un proyecto piloto en el macro Distrito Max Paredes, el cual se ha venido extendiendo progresivamente en otras ciudades importantes. En Argentina las experiencias exitosas de la Policía Comunitaria en Chubut y Entre Ríos, en el 2002, permitieron su posterior desarrollo progresivo. En Chile, y desde finales de la década de los años 90 del pasado siglo, se incorporó los procedimientos y la filosofía de Policía Comunitaria, denominándolo Plan Cuadrante.
El paso de una Policía del modelo tradicional a los nuevos modelos implica un profundo cambio organizacional, abarcando una reingeniería integral de estructuras y procesos, en busca de generar el funcionamiento de unidades policiales flexibles, con capacidad de adaptación al cambio y con estructuras horizontales y en red. En el Perú, la experiencia del proyecto piloto que se realizó en Trujillo, entre los años 2003 - 2005, demostró que en la realidad policial peruana también era posible un cambio de esta envergadura, marcando la diferencia notoria entre el presente y el futuro.
Para muchos analistas éste es el tipo de programas policiales que son cien por ciento efectivos, y que cumplen a cabalidad su razón de ser en el ámbito preventivo de aquella delincuencia que cotidianamente afecta con más frecuencia a la comunidad.

(Escrito por Hugo Muller Solón, columnista de Opinión, mullerabogados@hotmail.com)

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