Para dirigir no es necesario tener títulos universitarios, de tercer o cuarto Nivel, lo que necesita es tener criterio
Para dirigir una alcaldía, o una empresa, ¿hay que colgar diplomas en la pared?.
Que, ¿acaso sin maestría, sin doctorado, sin "título universitario de cuarto nivel", uno no puede liderar?.
La vida, y la historia de los grandes empresarios, nos dice otra cosa: para dirigir se necesita visión, humildad, saber rodearse de gente mejor que uno.
El papel no dirige. Las personas sí.
El ejemplo: Andrew Carnegie
Te hablo de Andrew Carnegie 1835-1919, el hombre que construyó el imperio del acero en Estados Unidos.
Carnegie Steel Company.
Su biografía en corto:
Nació en Escocia, hijo de un tejedor pobre. Emigró a USA con 12 años de edad.
No terminó la escuela.
Su "cuarto nivel" fue la vida: empezó como mensajero, luego operario de telégrafo, luego secretario. Aprendió contabilidad de noche, leyendo solo.
A los 30 años dejó todo y se lanzó al acero.
No era ingeniero.
No sabía fundir metal.
Pero tenía algo más poderoso: sabía reconocer talento.
Mientras otros dueños querían saberlo todo, él buscaba a los que sabían más que él.
Contrató a los mejores metalúrgicos, a los mejores contadores, a los mejores vendedores.
Les pagaba bien, les daba libertad, y los escuchaba.
Él ponía la visión: "hacer acero barato para construir el país". Ellos ponían la técnica.
Resultado:
Murió siendo uno de los hombres más ricos del mundo.
Y donó 350 millones de dólares a bibliotecas, universidades y paz.
Sin un título universitario.
Su epitafio lo dice todo:
En su tumba en Nueva York no puso "Doctor", ni "Magíster", ni "Ingeniero".
Puso algo que vale más que todos los pergaminos:
"Aquí yace un hombre que supo rodearse de hombres más importantes que él"
Here lies a man who knew how to surround himself with men far cleverer than himself.
La lección para ti, para mí, para todo emprendedor:
1. El título no reemplaza el carácter
Carnegie no tenía estudios formales, pero tenía disciplina, honestidad y visión a largo plazo.
Eso no se enseña en la maestría.
2. El líder no es el que más sabe, es el que más escucha
Un título te da conocimiento.
La humildad te da equipo.
Y las empresas las mueven los equipos, no los egos.
3. Santifica tu trabajo desde donde estás
Si no tienes cuarto nivel, tienes algo igual de valioso: calle, experiencia, intuición. Usa tu puesto, tu taller, tu oficina, como Carnegie usó la fábrica: para aprender, para servir, para construir gente.
Dirigir una empresa es como dirigir una familia.
No te piden diploma para ser buen padre.
Te piden amor, criterio y saber pedir consejo.
Así que si hoy dudas de ti porque no tienes maestría: respira. Rodeate de gente más brillante que tú, confía en ellos, y pon el corazón en la visión.
El resto viene solo.
Como decía Carnegie sin haber pisado una universidad:
"No se hace negocio con papeles.
Se hace negocio con hombres".
¿Tú de quién te estás rodeando hoy para que tu empresa crezca?
Con ganas y voluntad todo es posible